Lichenomphalia velutina (L. grisella)
Miguel Higelmo
Se engloban en este género aquellas Omphalinas que forman asociaciones liquénicas.
Se trata, pues, de verdaderas excepciones dentro de los líquenes ya que la mayoría de los hongos que participan en estas asociaciones simbiónticas suelen ser ascomicetos.
En un principio a los talos liquénicos de aspecto granuloso se les dió el nombre genérico de Botrydina pensando que eran independientes de esas onfalinas que con frecuencia crecían asociados a ellos.
Existen varias especies en la Península Ibérica muy difíciles de separar, en algunos casos, sin la ayuda de la microscopía. Concretamente se parecen mucho a ésta la L. umbellifera y la L. meridionalis de las que se diferencian microscópicamente por el tipo de pigmentación de la pileipellis.
Lichenomphalia velutina, presenta unos carpóforos de 0,5 a 1 cms , con láminas muy separadas y decurrentes.
Estos basidiolíquenes crecen sobre suelo desnudo formando una capa fina muy verde y granulosa (botrydina) de la que emergen a finales de otoño los cuerpos fructíferos de color crema a marrón-crema.
Microscópicamente se caracterizan por tener basidios bispóricos con largos esterigmas, ausencia de fíbulas y una epicutis con pigmentación incrustante cebrada (o espiral)